27 octubre 2019

Los 50 discos que hay que morir antes de escuchar del rock mexicano (1997-2017)


En un mundo caótico y desmesurado, como el que nos rodea, las listas sirven para hacer comprensible lo infinito y crear un orden. Son, el fin y al cabo, un intento de comprender lo incomprensible. – Umberto Eco


Antes de aventarme un choro mareador sobre por qué escribo este artículo (¿O libro? No lo sé, solo el tiempo y el dolor de posaderas dirán si puedo aguantar tanto tiempo sentado escribiendo), quiero aclarar que cuando digo (escribo) “rock”, no sólo me refiero a ese género musical que se interpreta con guitarras, bajo, batería y un wey haciendo como que canta (a veces este espécimen también suele retorcerse en el escenario como lombriz con sal), sino que también estoy considero todos los subgéneros derivados de este (no voy a hacerles perder su tiempo mencionándolos, ya que conforme avancen en la lista sabrán a que me refiero). Cuando digo (¡Escribo!) “discos”, quiero decir que solamente enlisto aquellas grabaciones discográficas inéditas, ya sea de larga o corta duración (o sea lp’s y ep’s, para los que estamos en el medio… en el medio de la crisis existencial de los años 30), por consiguiente, todos los tributos, grearest jits, onploges y laib recordings quedan descartados de esta listucha. Cuando digo (¡Escribo! ¡Escribo, maldito retrasado lingüístico! No puedes poner “digo” porque no estás hablando, estás escribiendo… ¿O qué?... Espera, ya no estoy seguro, deja lo googleo…) “mexicano”, hago alusión a aquellas y aquellos artistas y artistos, bandas y bandos made in México, es decir, que tuvieron el infortunio de nacer en esta tierra (esperen, esperen… antes de que me crucifiquen, reflexionen en lo siguiente: ¿A poco no hubiera estado con madre nacer en Suiza? El índice de calidad de vida más alto del planeta, paisajes de postal, rubias talla bra XL y trajes típicos con gorros chistosos… no sé, piénselo).  Y por último, cuando digo (… mmm… espera… ya ponle cómo quieras, “digo” o “escribo”, me da igual… estoy leyendo en google que Demi Moore era bizca de pequeña y tuvo que usar un parche en el ojo mientras le corregían el problema con cirugía… ja ja ja… ahora me siento mejor conmigo mismo, bueno, solo un poco más mejor ) “50”, me refiero al número que se ubica entre el 49 y el 51.

También cabe mencionar (ya sé, ya sé… es la última aclaración, ay promez… es que también es importante mencionar… alerta de espoyler… que la lista no está en ningún orden en específico, ni por orden alfabético, ni por año de grabación ni por gusto propio), que la lista no está en ningún orden en específico, ni por orden alfabético, ni por año de grabación ni por gusto propio, ya de por sí es difícil seleccionar sólo 50 de todas y todos las trabajas y los trabajos de calidad de artistas y artistos nacionales.

Seguramente se estarán preguntando ¿Por qué este wey, que apenas conozco, de peinado a la Benito Juárez, que usa lentes, es lampiño y casi no habla, se cree con autoridad de informe a mí, el lector, sobre una relación de álbumes rockero-mexicanos? ¿Acaso es músico, crítico profesional escritor o mínimo jalacables de alguna banda? Pues déjenme le contesto que no, no (bueno no soy lo que dice profesional en eso de criticar, luego me aviento unos comentarios bien incisivos con alevosía y ventaja que pa’ que les cuento), en mis sueños y no. Sólo soy un melómano que lleva escuchando y comprando discos desde que tengo uso de razón (es decir, desde los 12 años). Me encanta el rocanrol y las fusiones chingonas que puedan surgir con otros géneros. Ya casi no voy a conciertos, principalmente por mi economía (¡A quién engaño! ¡La verdad es que es porque ya no aguanto igual las desveladas! ¿Eso es lo que querían oír? ¿Se sienten satisfechos ahora que me humillé confesando el estar envejeciendo de cuerpo y alma? No sé cómo pueden dormir tranquilos por las noches yendo por ahí destrozando los sentimientos de las personas), pero, dedico horas y horas a escuchar y clasificar rolas en mi aytuns, conseguir sus respectivas portadas y buscar nuevas propuestas en blogs especializados. Y ahora que lo pienso, no sé porque tengo que justificarme, yo hago lo que se me pega la gana hacer (bueno, casi todo… no puedo darle su zape al Peje porque el mecsican sicret servis me partiría mi madre), y si no les gusta, pues no lo lean y ya (aunque si llegaron a este punto ya es algo tarde para ello… jejeje… Ruiz, usted es diabólico).

Bueno, después de tanta palabrería (que espero hayan leído y no se hayan saltado para pasar directamente a la lista, filtrapillas) aquí les dejo… (imagínense un redoble de tambores)… ¡La extraordinaria!… (más tambores)… ¡La cautivadora!… (aguanten los tambores)… ¡La seductora!… (¡Vamos, yo sé que pueden! Sigan imaginado los tambores… ¡No es posible que mi hijo de 4 años tenga más imaginación que ustedes!)… ¡La deleitable!… (últimos redobles porque ya se me están acabando los sinónimos de sinónimos.com)… ¡Lista de Los 50 Discos Que Hay Que Morir Antes De Escuchar Del Rock Mexicano (1997-2017)! (No, no me equivoqué con el nombre. Lo hice de “aldrede” para evitar problemas legales con los de la colección de libros de ya saben que, y si no saben, hay que ir más seguido a una librería, eh)… La verdad es que aún no comenzaré esta semana con la lista (perdón por haberlos engañado… emoji de cara triste), me invitaron a ver la peli del llóquer y ya me largo, pero estaré subiendo una reseña de disco a la semana, así igual de dicharachero que esta. Así que estén al pendiente de próximas entregas de esta que estoy seguro se convertirá en su gaceta semanal favorita. Denle al suscribir, al me gusta, y al compartir (esta frase de cierre me la robé de MikelTube… no miren así, es lo que veo cuando estoy con mi hijo… si, porque le gusta a él gusta, no a mí). Siyu leyrer.

-Carlos El Bien Pensante

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