05 julio 2020

Los 50 discos que hay que morir antes de escuchar del rock mexicano (1997-2017)


Salón Victoria
Locos & Rucas in Retro
1999
Opción Sónica

Weno, aquí estoy otra vez, haciéndole su luchita a esto de la reseñación. Sé que están aburridos de mis anécdotas que no tienen nada que ver con el objetivo de comentar sobre música, así que está vez iré al grano… mejor dicho, a los granos…  a los granos que poblaban mi cara cuando tenía 15 años (y aun así tenía mi pegue). Recién cursaba el primer semestre de prepa y ya había hecho un buen amigo en el salón que coincida en la mayoría de mis gustos musicales. En aquella era, las autoridades escolares confiaban en los alumnos y pues no dejaban salir y regresar al plantel durante el receso o cuando no tuviéramos profesor (que viéndolo en retrospectiva, eso pasaba más seguido en mi escuela de lo que se esperaría en la educación pública, pero weno, ahora soy padre de familia y lo veo todo con ojos de don aguafiestas), y pues mi compa y yo aprovechábamos algunos de esos ratos de liberta’ (nunca nos echamos la pinta, lo juro por  San Andresmanuelito de los Datos Milagrosos)  para ir al mercado que quedaba en una de las plazas de El Coecillo. Ahí había un puestecillo en el que vendían respaldos de discos compactos (conste que el honorable comerciante siempre nos preguntaban si ya habíamos comprado el original, porque si no sería un delito… guiño), y como por aquellos años yo estaba medio obsesionado con el “poder latino”, buscaba todo lo que fueran propuestas nacionales rockeras. Y ahí fue cuando lo vi por primera vez, el horrible disco “Millennium” de los Backstreet Boys, pero justo a su lado había otro que en su portada aparecía una caricatura estilo retro de un hombre usando una máscara de gas, con un acetato en sus manos y rodeado por animales mientras a sus espaldas la ciudad parece estallar en guerra. Es difícil no prestarle atención a este genial arte, y un mayor acercamiento a la cajita de plástico me permitió percatarme que se trataba de un disco de Salón Victoria, así que no dudé en pagar los $40 pesos por el susodicho respaldo (antes las copias eran relativamente caras, pero tomen en cuenta que el internet prácticamente no existía para la gente de la prole como yo). Ya en algún compilado de ska había escuchado el famosísimo tema “Sol de Medianoche” con el que El Salón ganó el corazón de la escena rudeboy mexicana de finales de los 90’s, así que fue una agradable sorpresa que, además de letras taciturnas, el tracklist también tuviera rolas llenas de insurgencia, swing y gritos para echar despapaye (para la chaviza millenial que no sabe qué esto, echar despapaye era algo así como juntarte con tus amigos y conocidos a festejar desenfrenadamente o realizar acciones absurdas con el fin de divertirse en un espacio físico determinado, antes del Covid, obvi). Siendo sinceros, los primeros discos del Salón Victoria tenían un estilo muy bien marcado, la mezcla del ska, swing y punk acompañados por un acordeón que marcaba una diferenciación con otras bandas del género, sin embargo, con el paso del tiempo y problemas entre los integrantes, se perdió esa ilustre personalidad (lo que es una verdadera lástima). Pero weno, séquense las lágrimas y celebremos que El Salón nos dejó “Locos & Rucas in Retro” como un registro para la posteridad de lo que se puede hacer si se sabe mezclar ritmos, si se escribe sin temor y, principalmente, si se busca la originalidad al hacer música.

-Carlos El Bien Pensante

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